Las declaraciones del presidente chino se producen en un momento en el que el virus ya ha cobrado 2,466 vidas y ha contagiado ya a cerca de 79 mil personas,  77 mil solo en la China continental

Xi ha reconocido que la epidemia “inevitablemente tendrá un gran impacto en la economía y en la sociedad”, pero aclaró que los efectos serán “a corto plazo” y controlables.

Xi Jinping, presidente de China. Foto: Xinhua

Nuevas Cuarentenas

Las autoridades médicas de la provincia china de Wuhan, donde la cuarentena por el virus ya cumplió un mes, comenzaron a llamar a pacientes de coronavirus que originalmente habían recibido el alta tras constatar nuevos casos positivos entre ellos, lo que invita a pensar en que el periodo de incubación del virus es más largo del que se suponía o bien todavía son portadores de una versión extremadamente debilitada de la infección.

Así, algunos pacientes han tenido que regresar a los hospitales para atravesar otra cuarentena de 14 días bajo observación médica en zonas designadas, según ha informado el centro de control y tratamiento de coronavirus de la ciudad, epicentro de la epidemia.

Estas nuevas cuarentenas, informa el South China Morning Post, se produjeron después de que expertos médicos chinos advirtieran de que los pacientes recuperados aún pueden portar el virus y ser contagiosos.

Aunque el epicentro del coronavirus está en Wuhan y la mayoría de casos se registran en China, se han detectado casos en otros países del sudeste asiático, Europa y América. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia sanitaria internacional a finales de enero y ha pedido a la comunidad internacional que redoble sus esfuerzos. Hasta el momento en 31 países ya se presenta el COVID-19

Los signos comunes de infección incluyen síntomas respiratorios, fiebre, tos y dificultades para respirar. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e, incluso, la muerte.

Los datos de fallecidos por el brote del nuevo coronavirus superan a los registrados a causa del brote de SARS o síndrome respiratorio agudo que se detectó por primera vez en 2002. En 2003, más de 600 personas habían muerto en China a causa de este virus, mientras que la cifra a nivel global alcanzó los 765 fallecidos.

Con información de AFP, CCTV, Xinhua y Europa Press